Mesa redonda: “La lucha de las mujeres afganas contra el apartheid de género: una responsabilidad colectiva”
28 de enero de 2026 | Madrid
El pasado 28 de enero, FIBGAR en el marco de su iniciativa RAGAA (Raise Against Gender Apartheid in Afghanistan) conjunta con People Help,y junto a Casa Asia, Esperanza de Libertad, Netwomening, la Asamblea de Jóvenes Líderes de Afganistán (AYLA) y la Asociación de Mujeres Afganas en España (AMAE), celebró en Madrid la mesa redonda “La lucha de las mujeres afganas contra el apartheid de género: una responsabilidad colectiva”. Un encuentro destinado a visibilizar la resistencia de las mujeres afganas, las iniciativas surgidas de su lucha frente al apartheid de género y la necesidad de apoyo internacional frente a ello, con motivo de la primera reunión del Comité Preparatorio y del Grupo de Trabajo para la Conferencia de Plenipotenciarios de la ONU, que se celebra en Nueva York del 19 al 30 de enero de 2026.
El evento comenzó con palabras de bienvenida de José Pintor Aguilar, director general de Casa Asia, y Ana Alonso Giganto, embajadora de Política Exterior Feminista del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, junto a la presidenta de FIBGAR, María Garzón, y Sílvia Sala, vicepresidenta de People Help.
A continuación, Natasha Arnpriester, Senior Legal Counsel de Open Society Foundations, ofreció el discurso inaugural “Collective Accountability for the Future of Gender Justice in Afghanistan”, destacando la importancia de reconocer el apartheid de género como un crimen de lesa humanidad y la necesidad de responsabilidad colectiva a nivel global.
La mesa redonda, moderada por Yasmin Paricio Burtin, coordinadora de Política, Sociedad y Programas Educativos de Casa Asia, contó con la participación de:
- Batol Gholami, fundadora y CEO de AYLA y miembro de la junta directiva de AMAE
- Khadija Amin, periodista y presidenta de Esperanza de Libertad y miembro de Netwomening
- Alessia Schiavon, directora de FIBGAR y coordinadora de RAGAA, iniciativa de FIBGAR
Durante el diálogo, las ponentes destacaron los múltiples desafíos que enfrentan las mujeres afganas bajo el régimen talibán –desde la prohibición al acceso a la educación y al empleo hasta la exclusión de espacios públicos y la negación de libertades fundamentales–, como parte de un régimen de dominación estructural y por qué ello debería caracterizarse como apartheid de género.
Asimismo, se señaló la importancia de visibilizar la lucha de las mujeres afganas y de construir puentes entre sociedad civil, comunidad internacional e instancias jurídicas para generar respuestas robustas frente a estas violaciones. Las participantes coincidieron en que el momento actual —marcado por el debate global sobre la necesidad de codificar y reconocer internacionalmente el apartheid de género como crimen de lesa humanidad— ofrece una oportunidad clave para avanzar en marcos jurídicos y de responsabilidad internacional que puedan responder a las violencias que sufren millones de mujeres en Afganistán.
En este marco, se subrayó especialmente el proceso en Naciones Unidas para desarrollar un tratado específico sobre la prevención y el castigo de los crímenes de lesa humanidad, iniciado formalmente por la resolución 79/122 de la Asamblea General de la ONU y en proceso de negociación durante los próximos años. En este marco, la inclusión de una perspectiva de género y el reconocimiento del apartheid de género como crimen de lesa humanidad fueron presentados como avances necesarios y cruciales para la justicia internacional y la protección de los derechos de las mujeres.
El evento concluyó con un espacio de networking, durante el cual asistentes y ponentes pudieron intercambiar ideas, compartir experiencias y establecer vínculos para futuras iniciativas en defensa de la igualdad de género y los derechos humanos en Afganistán.
FIBGAR reafirma su compromiso con la promoción de la justicia de género y la defensa de los derechos de las mujeres afganas, así como la voluntad de seguir trabajando en estrecha colaboración con la sociedad civil y la comunidad internacional para amplificar las voces y demandas de mujeres y niñas que continúan resistiendo contra las violencias estructurales diarias.