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Proteger a quien alerta es una tarea de todos: VoiceGuard cierra su formación en España con 44 profesionales

FIBGAR ha concluido las formaciones del proyecto VoiceGuard en España, dos ediciones dirigidas a quienes gestionan canales de comunicación, asesoran a personas informantes o trabajan en el ámbito jurídico, del cumplimiento normativo y de la administración pública. La primera edición se celebró los días 15 y 16 de septiembre de 2026 y la segunda, el 1 y 2 de octubre. En total, 44 personas participaron en las jornadas: 30 en la primera edición y 14 en la segunda.

VoiceGuard (Whistleblower Empowerment & Support Initiative) es un proyecto cofinanciado por la Unión Europea a través del Programa Ciudadanía, Igualdad, Derechos y Valores (CERV), que desarrollamos junto a nuestros socios de Bulgaria, Rumanía, República Checa, Luxemburgo y Grecia. Su objetivo es reforzar las capacidades de las personas y organizaciones que intervienen en la protección de quienes comunican irregularidades.

El programa recorrió los fundamentos de la protección de las personas informantes, la Directiva (UE) 2019/1937 y su transposición mediante la Ley 2/2023, los procedimientos de investigación y apoyo a quienes informan, la gobernanza y la mejora continua de los sistemas, y la implementación en España. Además de las exposiciones, trabajamos con ejercicios prácticos y casos reales, y con una autoevaluación organizativa en grupos reducidos que fue, según el equipo formador, uno de los momentos más sólidos del seminario.

Los resultados de la evaluación final hablan por sí solos. Todas las personas que respondieron se mostraron satisfechas con el programa: 20 «muy satisfechas» y 14 «satisfechas». Treinta y una de cada treinta y cuatro valoraron los ejercicios prácticos como útiles o muy útiles, 28 señalaron que su conocimiento sobre los sistemas de protección de informantes había mejorado de forma significativa y 21 afirmaron sentirse con mayor seguridad al gestionar las comunicaciones que reciben. El Módulo 3, dedicado a los procedimientos de investigación y al apoyo a las personas informantes, fue el más citado como el más útil, por 27 participantes.

El equipo formador destacó también el alto nivel de participación en ambas ediciones. Las preguntas planteadas para generar debate y el trabajo en salas lograron que personas con perfiles muy distintos (administración pública, profesionales del derecho, responsables de cumplimiento, representación sindical y organizaciones de la sociedad civil) compartieran experiencias y dudas reales. Una de las participaciones procedía de fuera de la Unión Europea, lo que permitió contrastar nuestro marco con otras realidades.

Informar sobre una irregularidad sigue siendo una decisión difícil. El miedo a las represalias, la desconfianza en los canales y el desconocimiento de los derechos y de las vías disponibles provocan que muchas irregularidades no se comuniquen nunca. Cuando eso ocurre, el daño lo sufre el interés público: contratos mal adjudicados, fondos desviados, riesgos para la salud o la seguridad, vulneraciones de datos que nadie corrige a tiempo.

Disponer de una ley no basta. La Ley 2/2023 obliga a muchas organizaciones a contar con un sistema interno de información, pero un canal que nadie conoce, en el que nadie confía o que no se gestiona con rigor no protege a nadie. Hace falta formación para quienes reciben y tramitan las comunicaciones, procedimientos de investigación independientes, garantías reales de confidencialidad y medidas eficaces frente a las represalias. Y hace falta sensibilización, para que quienes trabajan en una organización sepan que existen canales, cómo usarlos y qué protección les ampara. Protegerse bien también supone una cultura de integridad, en la que alertar no se viva como una amenaza sino como una contribución.

Las formaciones son una parte de VoiceGuard. El proyecto continúa con la plataforma de apoyo para que las personas informantes conozcan sus derechos y las vías de comunicación, y con una red de apoyo jurídico y psicológico formada por profesionales a los que podrán acudir. Los resultados y las aportaciones recogidas en estas jornadas alimentarán el informe final y las recomendaciones del proyecto.

Damos las gracias a todas las personas que participaron, por su tiempo, su implicación y sus propuestas, y a nuestras formadoras por su trabajo. Seguiremos informando de los próximos pasos en nuestra web y en nuestras redes.