Alienum phaedrum torquatos nec eu, vis detraxit periculis ex, nihil expetendis in mei. Mei an pericula euripidis, hinc partem.

Blog

FIBGAR / Artículos  / 29 de Noviembre: Un Llamado Urgente a la Solidaridad con el Pueblo Palestino

29 de Noviembre: Un Llamado Urgente a la Solidaridad con el Pueblo Palestino

Cada 29 de noviembre se conmemora el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, una jornada proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1977 mediante la resolución 32/40 B. Esta fecha invita a reflexionar sobre la situación del pueblo palestino, a reafirmar sus derechos inalienables, como el derecho a la autodeterminación y a un Estado independiente, y a renovar el compromiso internacional con una paz justa y duradera basada en el derecho internacional.

La fecha elegida no es casual. El 29 de noviembre marca también el aniversario de la resolución 181 (II) de 1947, que proponía la partición del territorio palestino en dos Estados. Sin embargo, más de siete décadas después, esta aspiración continúa incumplida. La realidad actual muestra una ocupación prolongada, un ciclo de violencia persistente y una profunda crisis humanitaria que afectan gravemente la vida diaria y las perspectivas de futuro de millones de personas palestinas.

La gravedad de esta situación se hace especialmente visible en la Franja de Gaza, donde décadas de bloqueo, bombardeos periódicos y restricciones severas han erosionado de manera extrema la infraestructura civil. La población enfrenta escasez crónica de agua potable y electricidad, dificultades para acceder a atención sanitaria y limitaciones estructurales para reconstruir viviendas, escuelas y hospitales. En Cisjordania, la expansión continua de asentamientos, la fragmentación territorial, los puestos de control y las demoliciones de viviendas configuran un entorno de creciente vulnerabilidad. Estas condiciones han sido documentadas exhaustivamente por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR), que subraya la necesidad urgente de garantizar protección efectiva a la población civil. En este contexto, el 29 de noviembre se convierte en una oportunidad para recordar que la crisis no puede normalizarse y que la comunidad internacional tiene la responsabilidad compartida de trabajar activamente para prevenir más sufrimiento y promover un horizonte de justicia y dignidad.

La situación tan alarmante ha llevado además a diversos mecanismos de Naciones Unidas a emitir conclusiones sin precedentes. En enero de 2024, la Corte Internacional de Justicia determinó que las alegaciones de genocidio eran plausibles y ordenó medidas provisionales. Posteriormente, expertos y expertas de la ONU, como la Relatora Especial sobre los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, advirtieron sobre un riesgo profundo de genocidio, señalando patrones de destrucción masiva, desplazamiento forzado y ataques sistemáticos contra civiles. Finalmente, en septiembre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU concluyó que las autoridades y fuerzas israelíes habían cometido cuatro de los cinco actos genocidas definidos por la Convención de 1948, afirmando que existían pruebas claras de intención de destruir al grupo palestino en Gaza, al tiempo que llamó a la comunidad internacional a actuar para detener y sancionar estas atrocidades. Estas conclusiones reflejan la urgencia extrema del momento y la necesidad de redoblar esfuerzos para garantizar el pleno respeto del derecho internacional y la protección de la población civil.

Más allá de su origen histórico, el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino es, sobre todo, un llamado global a la acción. La solidaridad no debe quedarse en gestos simbólicos sino que tiene que reflejarse en medidas concretas para proteger los derechos fundamentales de la población palestina: el derecho a vivir en seguridad, a acceder a servicios básicos, a la libertad de movimiento y al disfrute igualitario de derechos económicos, sociales y políticos.

Este día se conmemora globalmente mediante conferencias, exposiciones, ciclos de cine, actividades educativas y vigilias que buscan mantener viva la memoria histórica y promover un diálogo informado. Cada año los Estados Miembros de las Naciones Unidas se unen en un momento de reflexión y compromiso renovado con la paz. La conmemoración de este año tendrá lugar en medio de un frágil alto el fuego en Gaza, tras una violencia inimaginable y una catástrofe humanitaria que se ha cobrado la vida de decenas de miles de personas y ha desplazado por la fuerza a cientos de miles más. Esta conmemoración adquiere así un sentido profundo de urgencia y responsabilidad colectiva.  

La solidaridad, entendida desde una perspectiva de derechos humanos, no implica tomar partido político, sino defender los principios del derecho internacional. La protección de la población civil, la prohibición del castigo colectivo, el acceso humanitario sin restricciones y el respeto al derecho a la autodeterminación son pilares jurídicos ampliamente respaldados por resoluciones de la ONU y por diversos mecanismos internacionales. En un contexto en el que las violaciones documentadas se intensifican y la población civil soporta un sufrimiento desproporcionado, este día es un recordatorio de que la comunidad internacional debe redoblar esfuerzos diplomáticos, humanitarios y jurídicos para garantizar una paz duradera.

El 29 de noviembre nos invita a reafirmar que la solidaridad no es un gesto simbólico, sino una herramienta indispensable para impulsar cambios estructurales. Es un llamado a proteger la dignidad humana, a apoyar iniciativas de paz justas y a acompañar al pueblo palestino en su búsqueda de libertad, igualdad y justicia.

Sara Zanon, colaboradora de FIBGAR