Alemania inicia un nuevo juicio sobre los crímenes cometidos bajo el régimen de Bashar al-Ásad en Siria
El pasado 19 de noviembre, el Tribunal Superior Regional de Coblenza inició un nuevo juicio por los crímenes cometidos bajo el régimen de Asad en Siria, donde por primera vez, se examinará la hambruna y el asedio de Yarmuk, un antiguo campo de refugiados palestinos en Damasco.
La causa recae sobre cuatro presuntos miembros de la milicia siria «Movimiento Palestina Libre» (MPL) y un presunto agente de inteligencia sirio serán juzgados por homicidio, asesinato, tortura, privación de libertad y uso de métodos de guerra prohibidos. Se les acusa de participar en la violenta represión de una manifestación pacífica contra el régimen sirio el 13 de julio de 2012, y el posterior asedio a la población de Yarmuk, que fue sitiada, privándola de alimentos, medicinas y ayuda humanitaria. «Asedio, hambre, rendición forzada» se convirtió en una estrategia de guerra utilizada por el régimen de Asad para atacar brutalmente a cientos de miles de civiles en zonas de oposición.
A pesar de ser uno de los hechos más emblemáticos de la brutal guerra del régimen de Asad, hasta la fecha ningún tribunal ha investigado el asedio y la hambruna de la población civil en Yarmuk, ni se abordó suficientemente la naturaleza sistemática del bloqueo. Es por ello que, este proceso, al examinar la inanición como método de guerra según el derecho penal internacional, sienta precedentes legales y estándares probatorios importantes, que las instituciones sirias podrán integrar en sus procesos de rendición de cuentas.
La historia de Yarmuk nunca se escribió porque quienes pudieron contarla fueron torturados, privados de comida, asesinados o forzados a huir. Este juicio es un comienzo: un intento de llenar este vacío y mostrar al mundo que Yarmuk no fue un daño colateral, sino un proyecto deliberado de destrucción. Sin esta verdad, no habrá justicia ni memoria que apunte al futuro», afirma Ruham Hawash, criado en Yarmuk y gerente regional del Programa de Siria del ECCHR.
El paralelismo con lo que sucede en la actualidad en Gaza resuena fuertemente, la población siria y palestina de Yarmouk se ha desvanecido. Antes de la guerra, había un millón de habitantes —200.000 palestinos y 800.000 sirios—, en la actualidad, sólo aproximadamente 3.200 familias han regresado. No tienen servicios, ni agua, ni luz y la situación de devastación estructural no permite el regreso de quienes han sido forzados a huir.
Once meses después de la caída del régimen de Asad, el caso de Yarmuk constituye una importante contribución al proceso de justicia transicional sirio y el mayor juicio de jurisdicción universal hasta la fecha. Así como una gran oportunidad para reafirmar que –donde sea– el hambre constituye un crímen de guerra.
Federica Carnevale, Responsable de Proyectos de Fibgar.