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Relato X. En nuestro propio nombre: Contando la verdad silenciada

Los derechos de la mujer embarazada se derivan de la Declaración de los Derechos Humanos, aprobada en 1948, y de las posteriores declaraciones y convenciones que la ONU ha adoptado para visibilizar los derechos de la mujer sin distinciones de raza, edad, origen, nacionalidad, religión o condición social.

LA MORAL

La moralidad católica impuesta por la dictadura provocó que muchas mujeres que tenían hijos antes del matrimonio o fuera de él se vieran repudiadas por la Iglesia Católica y por todo el entramado institucional del gobierno franquista, por lo que se encontraban en una situación de vulnerabilidad inhumana para poder conseguir alimentos para ellas y para sus hijos. Esto también ocurrió con viudas, las malcasadas, las “rebeldes” y todas aquellas que no adoptaron la imposición de las normas impuestas por los más fuertes y poderosos.

Estos factores provocaron que, en los primeros años del franquismo, hubiera una práctica casi generalizada de la retirada de los hijos e hijas a sus madres, siendo los menores entregados –tras eliminar los apellidos de sus padres biológicos– a familias bien estructuras y formadas dentro del nacionalcatolicismo. No sólo la oferta era amplia, sino que también había muchos “clientes” dispuestos a pagar los supuestos gastos necesarios por la entrega de esos bebés. El motivo de este aumento de demanda tiene su origen en la nueva mentalidad conservadora basada en la religión católica impuesta por el franquismo.

Los resultados reportados por V.N. y E.M., Jefe Sanitario de la prisión y Director de la Clínica Psiquiátrica de Málaga, fueron los siguientes:

1. Reacción temperamental primaria:

Introvertida – 70%

Extrovertida – 30%

2. Temperamento:

Normal – 28%

Esquizotímico – 12%

Ciclotímico – 16%

Degenerativos – 72%

Esquizoide – 42%

Cicloide – 20%

Histeroide – 6%

Paranoide – 4%

3. Inteligencia:                                        

Superior – 6%

Buena – 12%

Media – 32%

Inferior – 46%

Débiles mentales – 4%

Ambos enfatizaron la preponderancia de la reacción temperamental primaria introvertida y el de los temperamentos degenerativos sobre los normales, así como el mayor porcentaje de mujeres con un nivel de inteligencia menor y su escaso nivel cultural. Los autores concluían que el marxismo español se nutre de las personas menos inteligentes y cultas de la sociedad, haciendo que «prendan en ellas fácilmente las ideologías simplistas y materialistas.»

La doble moral provocó un problema social en el que el nuevo Gobierno decidió intervenir. Para ello se creó, mediante el Decreto de 6 de noviembre de 1941, el Patronato de Protección a la Mujer, el cual se mantuvo hasta el final del franquismo. Esta institución se reorganizó mediante la Ley de 20 de diciembre de 1952, por la que se le otorgaron más poderes.

El Patronato de Protección a la Mujer tenía como objetivo la dignificación moral de la mujer, especialmente de las jóvenes, para impedir su explotación, apartarlas del vicio y educarlas con arreglo a las enseñanzas de la Religión Católica(Decreto de 6 de noviembre de 1941, Artículo 4).

ADOCTRINAMIENTO GENERAL DE LA MUJER EN LA DICTADURA.

Como hemos visto hasta ahora, el adoctrinamiento de las mujeres se basaba principalmente en la represión, el castigo y la humillación.

Pero ese férreo control y el adoctrinamiento de la mujer no se produjeron sólo en ese lado de la población femenina. Para el fascismo español la mujer, estuviese del lado que estuviese, era inferior al hombre y le debía a éste sumisión, además de centrarse en el hogar y en el cuidado de los hijos. La nueva España del régimen tendrá como objetivo la difusión de valores y pautas de comportamiento que para las mujeres tienen un significado ideológico y social muy marcado. La familia y el hogar serán sus principales ámbitos de actuación sin olvidar las labores asistenciales.

El papel de la Sección Femenina tras la Guerra fue la de asentar el nuevo modelo de mujer en la familia y en la sociedad. Su objetivo teórico era fomentar en las mujeres el espíritu nacionalsindicalista, y su lema, éste: El fin esencial de la mujer es servir de complemento al hombre, formando con él, individual o colectivamente, una perfecta unidad social.

Como veremos a continuación, editaron innumerables textos enfocados a mostrar el ideal de la nueva mujer española: sumisa, entregada al cuidado del hogar, de su marido y de sus hijos. Se alternan imágenes del folleto “Guía de la buena esposa” con párrafos de diferentes libros y publicaciones de la época:

A través de toda la vida, la misión de la mujer es servir. Cuando Dios hizo el primer hombre, pensó: “No es bueno que el hombre esté solo”. Y formó la mujer, para su ayuda y compañía, y para que sirviera de madre. La primera idea de Dios fue el ‘hombre’. Pensó en la mujer después, como un complemento necesario, esto es, como algo útil”.

Con respecto a la gimnasia “Una mujer que tenga que atender a las faenas domésticas con toda regularidad, tiene ocasión de hacer tanta gimnasia como no lo hará nunca, verdaderamente, si trabajase fuera de su casa. Solamente la limpieza y abrillantado de los pavimentos constituye un ejemplo eficacísimo, y si se piensa en los movimientos que son necesarios para quitar el polvo de los sitios altos, limpiar los cristales, sacudir los trajes, se darán cuenta que se realizan tantos movimientos de cultura física que, aun cuando no tiene como finalidad la estética del cuerpo, son igualmente eficacísimos precisamente para este fin”.

Exhibiciones indecentes. “No hay que tomar el deporte como pretexto para llevar trajes escandalosos. Podemos lucir nuestra habilidad deportiva, pero no que estas habilidades sirvan para que hagamos exhibiciones indecentes. Tampoco tenemos que tomar el deporte como pretexto para independizarnos de la familia, ni para ninguna libertad, contraria a las buenas costumbres”.

Señora de. “Cuando estéis casadas, pondréis en la tarjeta vuestro nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula ‘de’, seguida del apellido de vuestro marido.

La dependencia voluntaria. “La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular -o disimular- no es más que un eterno deseo de encontrar  a quien someterse. La dependencia voluntaria, la ofrenda de todos los minutos, de todos los deseos y las ilusiones, es el estado más hermoso, porque es la absorción de todos los malos gérmenes -vanidad, egoísmo, frivolidades- por el amor”.

El talento creador. “Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho”.

La mujer sensual. “La mujer sensual tiene los ojos hundidos, las mejillas descoloridas, transparentes las orejas, apuntada la barbilla, seca la boca, sudorosas las manos, quebrado el talle, inseguro el paso y triste todo su ser. Espiritualmente, el entendimiento se oscurece, se hace tardo a la reflexión: la voluntad pierde el dominio de sus actos y es como una barquilla a merced de las olas: la memoria se entumece. Sólo la imaginación permanece activa, para su daño, con la representación de imágenes lascivas, que la llenan totalmente. De la mujer sensual no se ha de esperar trabajo serio, idea grave, labor fecunda, sentimiento limpio, ternura acogedora”.

Sé obediente y no te quejes. “Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato preferido. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero. Prepárate, retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello; hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo.

Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres.

Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo por la mañana. Prevé las necesidades que tendrá a la hora del desayuno. El desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo exterior con talante positivo.

Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama… sí debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche.

En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir que sea así, no le presiones o estimules la intimidad. Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es siempre más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes”.

El Auxilio Social falangista fue la tercera organización utilizada como un medio de propaganda y adoctrinamiento. Contó con un Asesor de Cuestiones Morales y Religiosas desde el verano de 1937, encargado de organizar una amplia red de capellanes que supervisaban el funcionamiento de los centros asistenciales en cada provincia. El primero fue A.M.M., un cura de Valladolid cercano a círculos influyentes cuya gestión estuvo marcada por el intento de mantener una equilibrada relación con el régimen. Para ello emitió un discurso que combinaba el «ímpetu demoledor y revolucionario», con la «justicia social que brota de las manos taladradas de Cristo». Impuso la obligatoriedad del rezo del rosario, oración que abría «las inteligencias y los corazones infantiles, envenados antes, […] al rocío de la instrucción sagrada». Para llevar un control de sus logros ideó una «Estadística Religiosa», una especie de archivo para registrar «las conquistas y actividades cristianas —tantas veces difíciles— de Auxilio Social en España». Y una vez terminada la guerra, creó un sistema de «fichas religiosas», una para cada asistido, en las que figurasen los antecedentes de los padres y de la familia de los niños y niñas, es decir, datos sobre si estaban bautizados o habían recibido otros sacramentos, si los padres estaban casados por la Iglesia o implicados en «actividades rojas».

MADRES DESAPARECIDAS, MUJERES OLVIDADAS

“Contando la verdad silenciada”

12 de diciembre del año 2020.