La jurisdicción universal como herramienta para la justicia de género: reflexiones desde Nueva York
El pasado 17 de marzo, se celebró en Nueva York el evento “Justicia de Género y Jurisdicción Universal: Fortaleciendo el Acceso a la Justicia para Mujeres y Niñas”, organizado por FIBGAR en colaboración con la Asociación de Mujeres de Guatemala (AMG), en el marco de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW70), el principal espacio intergubernamental global dedicado a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. El encuentro tuvo lugar en el Instituto Cervantes y reunió a expertas del ámbito jurídico, institucional y de la sociedad civil para reflexionar sobre los desafíos y oportunidades en la intersección entre justicia de género y jurisdicción universal.
La apertura institucional estuvo a cargo de María Garzón, presidenta de FIBGAR, quien destacó el carácter transformador de la jurisdicción universal como herramienta contra la impunidad, así como la necesidad de incorporar de manera decidida la perspectiva de género en su desarrollo. Subrayó, además, el papel clave de la sociedad civil y de las mujeres en la construcción de espacios de justicia. Por su parte, Adilia de las Mercedes, directora de la Asociación Mujeres de Guatemala, puso de relieve el rol histórico de las mujeres en la promoción de la jurisdicción universal, destacando su vínculo con las luchas contra la impunidad y la necesidad de reconocer los crímenes de género como parte central de este instrumento. Asimismo, enfatizó la importancia de fortalecer redes de colaboración y de generar espacios de articulación regional e internacional. La moderación del panel estuvo a cargo de Alessia Schiavon, directora de FIBGAR, quien orientó el debate hacia el análisis de la evolución de la justicia de género en el ámbito internacional y los desafíos persistentes en la incorporación de un enfoque centrado en las víctimas.
Iniciando las ponencias de la jornada, Maxine Marcus, de Partners in Justice International, ofreció una perspectiva histórica sobre la evolución de la justicia penal internacional, destacando tanto los avances como las limitaciones en la incorporación de los crímenes de violencia sexual, así como la necesidad de integrar la perspectiva de género de manera transversal. Desde ONU Mujeres, Laura Quijano Ortiz compartió la experiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz en Colombia, destacando aprendizajes clave como el enfoque interseccional, la ampliación del concepto de género y la importancia de su incorporación en el diseño institucional de los mecanismos de justicia.
Seguidamente, Mariana Karkoutli, investigadora independiente y representante de la sociedad civil, aportó una mirada desde el caso sirio, destacando el papel de la jurisdicción universal en la persecución de crímenes internacionales en ausencia de mecanismos nacionales efectivos, así como los desafíos que enfrentan las mujeres sobrevivientes para acceder a la justicia. Por su parte, Alicia Yamamoto, del Atlantic Council, abordó los casos de Irán y Afganistán, poniendo de relieve la dimensión estructural de las violencias de género y la necesidad de avanzar en el reconocimiento de nuevas categorías jurídicas, como el apartheid de género, en el ámbito del derecho internacional.
Desde una perspectiva regional, Silvia Juárez, en representación de Organización de Mujeres Salvadoreñas, analizó la situación de El Salvador, señalando las brechas entre el reconocimiento normativo y la realidad en el acceso a la justicia, así como la relevancia de la jurisdicción universal en contextos de debilitamiento institucional. Para finalizar el panel, Ana Grace Cabrera, de ONU Mujeres, presentó el caso Sepur Zarco como un referente en la incorporación de la perspectiva de género en la justicia, destacando la centralidad de las víctimas, el principio de credibilidad y el impacto transformador de los procesos judiciales.
El evento concluyó con una serie de reflexiones que pusieron en el centro la necesidad de repensar la justicia desde una perspectiva de género, destacando, en particular, que este enfoque implica no solo abordar categorías jurídicas específicas, sino también transformar la manera en que se conciben los procesos de justicia y las relaciones entre quienes participan en ellos. En este sentido, se subrayó la importancia de abrir el debate hacia nuevas formas de violencia que afectan a las mujeres, como la violencia digital, así como de generar espacios seguros que permitan el intercambio, la articulación y la construcción colectiva de respuestas.
Asimismo, se destacó que avanzar en la justicia de género requiere fortalecer tanto las capacidades técnicas como las humanas de quienes trabajan en estos ámbitos, poniendo énfasis en la necesidad de formación con perspectiva de género y en el papel del relevo generacional para garantizar la continuidad de los procesos. En este marco, se valoró especialmente el aprendizaje compartido entre las participantes, así como el compromiso sostenido de las mujeres en la construcción de redes, conocimientos y estrategias frente a la impunidad.
Finalmente, se puso de relieve el potencial de la jurisdicción universal como una herramienta clave para la justicia de género, en la medida en que permite ampliar los horizontes de acceso a la justicia para las mujeres, especialmente en contextos donde esta se ve limitada o negada. En este sentido, se reafirmó la necesidad de seguir fortaleciendo este instrumento, incorporando nuevas dimensiones como las violencias contemporáneas y reconociendo las deudas pendientes en distintos contextos, así como el papel central de las mujeres en la reivindicación de sus derechos y en la construcción de una justicia más inclusiva.
En FIBGAR reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres y niñas, promoviendo una justicia universal, accesible y equitativa. Este encuentro ha representado una oportunidad para visibilizar los desafíos existentes, intercambiar experiencias y construir conjuntamente respuestas innovadoras que contribuyan a garantizar un acceso efectivo a la justicia para todas las mujeres.